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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica (2do. Trimestre 2008)"

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Lección I I Para el 14 de junio de 2008 

El poder de su resurrección 




Sábado 



7 de junio 



LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Mateo 27:62-66; Lu- 
cas 24:36-39; Hechos 3:14-16; 1 Corintios 15; Filipenses 3:7-10. 



PARA MEMQRIZAR! 



''Y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los 
siglos'' (Apoc. 1:18). 

AL ACERCARSE LA PASCUA, la maestra envió a sus alumnos a la 
naturaleza alrededor de la escuela. Les dio a cada uno una cajita con 
una tarea: Que trajeran algo, en la caja, que fuera un símbolo de la vida. 
Cuando los niños regresaron, abrieron por turno sus cajas. La primera 
caja tenía una mariposa, que se voló al abrirla. Otro tenía hojas. Otro, 
ramitas. Pero, entonces encontraron que una caja estaba vacía. 

-[Qué tonto] -exclamó un alumno-. Uno no hizo la tarea. 

En ese instante, Felipe, un muchacho con el síndrome de Down, 
habló. 

-Esa era mi caja. 

-Bien, Felipe -dijo el alumno que había hablado antes-. Arruinaste 
toda la tarea. 

-No -dijo Felipe con confianza-. [La tumba estaba vacíal 

Ese día, Felipe llegó a ser un miembro respetado del grupo. Él mu- 
rió poco después, y en su funeral todos los miembros de la clase traje- 
ron cajas vacías al servicio, en homenaje a su compañero fallecido. 

Sí, realmente, [la tumba estaba vacía! Y en esa tumba vacía encon- 
tramos la gran esperanza de todos los cristianos en todas partes. Esta 
semana consideraremos esa esperanza, que se encuentra en la resurrec- 
ción de Jesucristo de los muertos. 

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Domingo 8 de junio 

LA HISTORIA DE LA RESURRECCIÓN - I (Mat. 27:62-66) 

Varios eventos pueden describirse como fundamentales para el 
cristianismo, entre los cuales se encuentran la Encarnación, la Cruz, y 
la Segunda Venida. Pero, en un sentido, la Resurrección los sobrepuja 
a todos, aun a la Cruz, que exaltamos en la lección pasada. Porque, 
sin la Resurrección nada importaría. De hecho, cuando hablamos de la 
muerte de Jesús, lógicamente incluimos la Resurrección, aunque no la 
mencionemos. Es la doctrina central de la fe cristiana. 

De todas las religiones del mundo, el judaismo y el cristianismo 
son las únicas dos que aceptan el concepto de la resurrección como tal; 
y solo el cristianismo la hace central. Solo el cristianismo ha sido fun- 
dado sobre la creencia de que su Personaje central realmente se levantó 
de entre los muertos. Los cuatro evangelios cubren el extraordinario 
evento y cuentan la historia en una forma tan directa que la hace total- 
mente creíble. 

¿Qué contribución hace cada uno de los pasajes siguientes a la 
credibilidad de la historia de la Resurrección que viene después de 
ellos? 

Mat. 27:50-53 

Mat. 27:54-56 

Mat. 27:57-61 (comparar con Mar. 15:42-47) 

Mat. 27:62-66 

Los incidentes enumerados aquí fueron todos públicos. Teniendo 
en cuenta la fecha en que fue escrito el Evangelio de Mateo [se cree 
que lo escribió antes del año 70 d.C), habría testigos oculares que toda- 
vía vivían para confirmar o refutar estos informes. Tampoco la religión 
establecida hubiera tenido interés en permitir que esas afirmaciones 
no fueran atacadas si eran falsas: La rotura del velo en el Templo f de 
arriba abajo"! [ciertamente algunos de los que habían ministrado en el 
Templo ese día habrán visto algo); el terremoto, que habría sido públi- 
co y sentido en toda la región; la resurrección de las personas muertas y 
que aparecieron a muchos en la ciudad [¿qué razón imaginable podría 
haber tenido el autor para fabricar un detalle así?); el testimonio del 
centurión romano y sus soldados; el sellamiento de la tumba; la ubica- 
ción de una guardia especial; y la lista sigue. Estos son eventos concre- 
tos, no relacionados de ningún modo con una defensa o un alegato. 



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Lunes 9 de junio 

LA HISTORIA DE LA RESURRECCIÓN - 2 (Luc. 24:36-39) 

En la sección de ayer^ comenzamos a enumerar un grupo de pasa- 
jes de los evangelios que describen eventos vinculados con la muerte 
de Jesús^ eventos que en forma directa y natural^ sin embellecimientos^ 
recomiendan la credibilidad de la historia de la Resurrección. A conti- 
nuación hay unos pocos pasajes más del mismo tipo^ relacionados con 
ello. 

¿Qué mensaje esencial se encuentra en estos versículos? ¿Qué 
punto clave tienen todos ellos en común? Mateo 28; Marcos 16; Lucas 
24:10-44. 



Aunque la lista no contiene ninguna referencia al Evangelio de 
Juan, los cuatro evangelios cubren la Resurrección con abundancia de 
detalles. 

¿Por qué crees que eso es así? ¿Por qué es tan importante la Resu- 
rrección para nuestra fe? 



"La fe histórica de la iglesia está de acuerdo con S. Pablo: 'Si Cristo 
no resucitó, vuestra fe es vana' [1 Cor. 15:17). Todas las otras doctrinas 
cristianas dependen de la proclamación de la Resurrección: la impor- 
tancia de la Navidad reside en el hecho de que el Niño que nació es 
aquel a quien Dios levantó de los muertos; el Viernes Santo es solo el 
aniversario de un martirio más, a menos que quien murió sea el que se 
levantó otra vez; la institución de la Cena del Señor en la iglesia habría 
sido impensable, si el Señor no hubiera sido conocido por los fieles al 
quebrar el pan".-Alan Richardson, ed., "La Resurrección de Cristo", A 
Dictionary of Christian Theology, p. 290. 



En los textos para hoy, vemos el poder de la resurrección de Je- 
sús, tanto físicamente como espírítualmente. Él quebró los grillos de 
la tumba; los sellos romanos cedieron; la tumba se abrió repentina- 
mente.Y él declara hoy: "[Yo soy] el que vivo, y estuve muerto; y he 
aquí que vivo por los siglos de los siglos" (Apoc. 1:18). Si te pidieran 
que dijeras en diez palabras o menos lo que la Resurrección significa 
para ti, ¿cuáles serían esas palabras? 



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M artes 10 de junio 

DIO PODERAUN MOVIMIENTO (Hech. 3: 1 4- 1 6) 

¿Cómo esa creencia estrafalaria, como la resurrección de un profe- 
ta muerto, podría esparcirse por un imperio pagano, como el romano, 
si no fuera creíble? ¿Por qué un grupo de pescadores y cobradores de 
tributos, en co82 

ntra de toda posibilidad, inventarían esa historia? Y, si ellos la inventa- 
ron, ¿cómo es que llegaron a creer en ella tan sólidamente que estaba 
preparados no solo para abandonar sus familias y sus amigos para de- 
fenderla, sino también para dar sus vidas por amor a aquel que ellos 
proclamaban como el Cristo resucitado? 

El arresto, el juicio y la ejecución de su Maestro habían dejado a sus 
seguidores aplastados, traumatizados, derrotados. Desilusionado, el anterior 
círculo íntimo comenzó a volver atrás, a esquemas antiguos, volviendo a 
sus surcos acostumbrados [y ellos mismos son los que cuentan la historia). 
Solo escuchamos hablar de ir a pescar [la forma en que la mayoría de ellos 
antes se había ganado la vida); pero también tuvo que haber habido mu- 
cha reflexión de los que no habían sido pescadores, como Mateo y Simón 
el zelote, preguntándose qué pasaría ahora, o qué harían después. 

Avancemos algunas semanas, al derramamiento del Espíritu Santo 
en Pentecostés [Hech. 2). Cuando Pedro predicó su sermón pentecostal 
improvisado, su referencia a Jesús como una persona viva, resucitada y 
exaltada ante el Padre celestial, y la asombrosa declaración de que Jesús 
estaba vivo, fue lo que impactó a sus oyentes: "Varones hermanos, ¿qué 
haremos?" [Hech. 2:37). 

Tampoco fue el énfasis en la Resurrección una moda para esos 
primeros creyentes, una novedad efímera que sería abandonada cuan- 
do apareciera algo mejor. Todo lo contrario, la Resurrección constituía 
el elemento central de la predicación apostólica, y Pedro y los demás 
apóstoles volvían repetidamente a ella en sus discursos. 

Lee Hechos 3:11 al 16; 4:8 al 12; 7:54 al 56; y 17:29 al 31. ¿A qué 
tema se referían constantemente? ¿Por qué? 

"En las primeras predicaciones cristianas, es la Resurrección la que de- 
signa a Jesús como el Cristo, el Hijo de Dios [...]. Este es el momento en el 
que comienza su reinado como Mesías, cuando [...] entra e inaugura la edad 
de la GLORIA".-T/z^ Interpreter's Dictionary ofthe Bíble, tomo R-Z, p. 44. 

Escribiendo a los Filipenses, Pablo habló de querer ''conocerle, y 
el poder de su resurrección" (Fil. 3:10). ¿Qué crees que significa es- 
to? ¿Cómo podemos hoy experimentar el poder de la Resurrección 
en nuestras vidas? (Ver, por ejemplo, Juan 3:3; Rom. 6: 1 - 1 2.) 

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Miércoles 11 de junio 

PROPORCIONÓ AUTORIDAD PARATESTIFICAR (Fil. 3:7- 1 0) 

Vemos el poder de la Resurrección en el ministerio de los apósto- 
les. Las palabras de Pedro a un paralítico están firmemente cimentadas 
en un Salvador resucitado: "En el nombre de Jesucristo de Nazaret^ le- 
vántate y anda" [Hech. 3:6). Cuando la gente se llenó de asombro y 
espanto por ese milagro^ Pedro les recuerda el juicio y la muerte de 
Jesús [vers. 13, 14) y luego avanza hacia las buenas noticias; anuncia su 
meta desde el comienzo: "Y matasteis al Autor de la vida, a quien Dios 
ha resucitado de los muertos" [vers. 15). Y, dice Pedro, es por medio del 
poder liberado por su resurrección que el paralítico pudo andar. "Por la 
fe, en su nombre, a éste [...] le ha confirmado su nombre; y la fe que es 
por él ha dado a éste esta completa sanidad" [vers. 16). 

A pesar del espectacular milagro, Pedro es arrestado y llamado a 
responder por estos eventos desarrollados: "¿Con qué potestad, o en 
qué nombre, habéis hecho vosotros esto?" [Hech. 4:7). Con esta invita- 
ción, Pedro retornó al que pronto sería su tema favorito, la resurrección 
de Jesús: "En el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros cru- 
cificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él 
este hombre está en vuestra presencia sano" [Hech. 4:10). 

Así que, en tres ocasiones diferentes, Pedro se ha centrado, como 
un rayo láser, sobre la resurrección de Jesús como la fuente de su poder 
para testificar. De hecho, la misma predicación de Cristo implica su 
resurrección [Hech. 5:40-42). 

"La convicción de que Jesús seguía viviendo transformó a una do- 
cena de seguidores desconsolados de un líder asesinado y desacreditado 
en uno de los grupos más dinámicos en la historia humana. Leemos 
que las lenguas como de fuego descendieron sobre ellos. Personas que 
no eran oradores hablaron con elocuencia. Se esparcieron por todo el 
mundo grecorromano, predicando lo que ha llegado a llamarse el evan- 
gelio, pero que es literalmente las buenas noticias. Comenzando en una 
sala superior en Jerusalén, esparcieron su mensaje con tal fervor que en 
su propia generación echó raíces en todas las ciudades más importantes 
de la región". -Huston Smith, The lllustrated World' s Religions, p. 215. 



Lee I Corintios 15, el gran tratado de Pablo sobre la resurrec- 
ción. ¿Cuan central es esta verdad para la fe cristiana? En otras pala- 
bras, ¿cuánto depende de ella? ¿Tienes amados que han fallecido ya? 
¿Qué secciones específicas del tratado de Pablo te traen el mayor 
consuelo? 



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J U eves 12 de junio 

GARANTIZA NUESTRA PROPIA RESURRECCIÓN (I Cor. 
15:20) 

No importa cuan claro sea el Nuevo Testamento sobre la resurrec- 
ción corporal de Jesús^ algunos teólogos liberales^ atrapados en un con- 
cepto puramente científico y racionalista, alegan que la Resurrección 
no fue real. En cambio, dicen que debería considerarse como un mito, 
una metáfora de una nueva vida resucitada que podemos tener aquí y 
ahora si la aceptamos, y que cuando lo hagamos, seguiremos, como una 
comunidad, las enseñanzas morales de Jesús. 

Por hermoso que esto suene, es un concepto basado en el pensa- 
miento humano, y no en la clara enseñanza de la Palabra de Dios, que 
es sumamente cristalina e inequívoca, en la literalidad de la resurrec- 
ción de Cristo. 

Para nosotros no hay peligro en aceptar la Resurrección como una 
metáfora, siempre y cuando tomemos la Palabra de Dios por lo que 
dice; ya que es explícita acerca de la resurrección literal y corpórea de 
Jesús. Y, una vez que quedemos establecidos en nuestra aceptación de 
la resurrección, entonces podremos, por nosotros mismos, acumular la 
esperanza que nos ofrece frente a la muerte. 

Sin tomar en cuenta lo que nos ocurra en esta vida, tenemos la 
esperanza de que, como Jesús se levantó de los muertos, también lo 
haremos nosotros. La promesa de la resurrección nos ayuda a mantener 
todo en su perspectiva apropiada. 

Lee los siguientes pasajes. ¿Qué esperanza presentan para nuestra 
propia resurrección? 

Juan 5:25-29 

Juan 11:23-26 

1 Cor. 15:51-58 

Apoc. 1:18 

La resurrección de Jesús estableció tres certezas: 1) que nuestro 
destino es seguro en Jesús [1 Ped. 1:3-5}; 2) que la muerte es un enemi- 
go vencido [1 Cor. 15:20-22); y 3) que ese poder está disponible para 
compartir esta fantástica noticia con otros [Juan 14:12; Hech. 1:8). 



¿De qué modo la esperanza y la promesa de nuestra resurrección 
de los muertos nos ayuda a mantener en la perspectiva apropiada 
nuestra vida aquí, y las cosas que ocurran en ella? Imagínate cómo 
sería la vida si no tuvieras esta esperanza. 



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Viernes 13 de junio 

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: "Sobre la tumba abierta de José, 
Cristo había proclamado triunfante: To soy la resurrección y la vida'. 
Únicamente la Deidad podía pronunciar estas palabras. Todos los se- 
res creados viven por la voluntad y el poder de Dios. Son receptores 
dependientes de la vida de Dios. Desde el más sublime serafín hasta 
el ser animado más humilde, todos son renovados por la Fuente de la 
vida. Únicamente el que es uno con Dios podía decir: Tengo poder para 
poner mi vida, y tengo poder para tomarla de nuevo. En su divinidad, 
Cristo poseía el poder de quebrar las ligaduras de la muerte" [DTG 
729). 

"Durante su ministerio, Jesús había dado la vida a algunos muertos. 
Había resucitado al hijo de la viuda de Naín, a la hija del príncipe y a 
Lázaro. Pero estos no fueron revestidos de inmortalidad. Después de 
haber sido resucitados, estaban todavía sujetos a la muerte. Pero, los 
que salieron de la tumba en ocasión de la resurrección de Cristo fue- 
ron resucitados para vida eterna. Ascendieron con él como trofeos de 
su victoria sobre la muerte y el sepulcro. Estos, dijo Cristo, no son ya 
cautivos de Satanás; los he redimido. Los he traído de la tumba como 
primicias de mi poder, para que estén conmigo donde yo esté y no vean 
más la muerte ni experimenten dolor" [DTG 730). 

PREGUNTAS PARA DIALOGAR: 

1. Considera otra vez 1 Corintios 15, el centro de la defensa teoló- 
gica de la resurrección en el Nuevo Testamento. Sigue los argumentos 
de Pablo en favor de esta enseñanza cristiana básica. ¿Por qué estos 
textos tienen poco sentido si crees que los muertos justos van de in- 
mediato al cielo en ocasión de la muerte? ¿De qué modo nuestra com- 
prensión del estado de los muertos queda vindicada por estos textos? 
¿Qué hace que la promesa de la resurrección sea tan vital para nosotros, 
como adventistas del séptimo día, con nuestro concepto del estado de 
los muertos? 

2. Piensa en la siguiente pregunta, y lleva tu respuesta a la clase: 
¿En qué forma diferente vivirías tu vida si creyeras que con la muerte 
todo queda concluido para siempre? 

3. Repasa toda la evidencia textual que puedas encontrar que ayu- 
da a afirmar la resurrección de Jesús. Tráela a la clase y, juntos, repasen 
la evidencia. ¿Cuan persuasiva es ella? ¿Cómo puedes reunir ese mate- 
rial de manera que puedas usarlo como una poderosa herramienta para 
dar testimonio? 



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